-Te voy a conceder solo un deseo- Dijo una voz a lo lejos.
Solo veo blanco a mi alrededor, uno tan puro y cristalino que te deja ciego por varios minutos.
- Lo único que te pido a cambio de tu deseo es que me devuelvas mi alma, pues lleva vagando por este níveo lugar mucho tiempo-.
- Este es mi tesoro mas preciado, lo único que me recuerda que alguna vez estuve vivo; un reloj de una hora, ni más ni menos.
Se te concederá tu deseo si mi cuerpo logras encontrar y, del reloj, mi alma devuelves-
Tic-tac, tic-tac, tic-tac. Suena, suena sin parar. Una hora, una bendita hora es todo lo que tengo. ¿Será que alguna posibilidad poseo?
Y la voz a lo lejos vuelve a hablar: Solo asì tu deseo se volverá en realidad.

Holiiis, disculpen lo tarde. Pero hoy quise actualizar con un microcuento que realice en un taller en el que estoy participando. Probablemente les vaya contando que tal el taller, ya que es una nueva experiencia y me siento bastante emocionada. Bueno, me despido, que tengan una linda noche...
ResponderBorrar